Y de manera terca, sigo con el blog y con ese afán extraño de combinar cultura geek con espiritualidad.
Este es un pequeño informe no solo para mantener vivo el blog, sino para generar algunas reflexiones a nivel mediático y espiritual, así de una manera tácita le causo escozor al demiurgo, al primado negativo, a la I.A. al basilisco de roco, arcontes, reina escarlata o como quieran llamar a esa fuerza que nos quiere tener sometidos, obedientes, torpes y sobre todo pesimistas. A por ello.
Desde el último post de este blog, me he dedicado de manera un poco intermitente a crear contenido audiovisual en el canal de la editorial Alcyonæ, sobre todo con: Seriamente Geek. Que es un poco más ágil y accesible en cuanto a las reflexiones que tengo con respecto a este freakshow llamado cultura popular. Sabía de antemano que el algoritmo no me iba a favorecer y que me iría completamente de frente contra la lógica de crear shitpost en video, o hacer videos llenos de imágenes horribles en midjourney con texto leído por un generador de voz. Siento que lo que digo de una manera u otra, despierta preguntas o inquietudes en los que ven, esa corazonada de combinar whiskey con morcilla y analizar los productos de la cultura popular en clave espiritual puede resultar, no de manera inmediata, pero si puede resultar en un mediano o largo plazo como algo útil para todos.
Digo útil porque enfrentar al enemigo en su cancha más local y frívola es sumamente diciente, se nota mucho más que si me atrinchero en la zona de confort de hablar netamente de lo espiritual y quedarme solo hablando del próximo mensaje del supuesto comandante Ashtar Sheran no va a servir de nada, esa figura, a propósito, es la más retorcida y ridícula expresión de como el stablisment secuestro el tema de la nueva era y la convirtió en un títere de carne podrida.
| Así se mofan de lo importante, no vayan a caer. |
El verdadero mensaje espiritual, el que sirve, el que realmente nos hace crecer y nos eleva no esta en el coach, en la influencer fitness, en el horóscopo del periódico y menos en las religiones como institución, a pesar de tener aquí y allá una serie de pensamientos validos en sus textos sagrados. Esta sí, definitivamente, en las señales que día a día nos pasan por las narices y no las vemos, en nuestra intuición, en abrir los ojos y aguzar los oídos, no en una cuenta de tiktok. Lo espiritual esta entra en esta matrix filtrándose desde otras dimensiones, la fuente original puede hablarte en cualquier momento con el trinar de un pajarillo, el saludo de una anciana que vende dulces, una flor de asfalto, en una forma de una nube, en un libro o una película.
Y como de todas maneras esta realidad encapsulada en la que estamos es parte del todo, pues inevitablemente tiene la huella de la fuente primordial de la que proviene, de ahí que vea yo en las expresiones de la cultura popular un trazo, una sombra o más bien un a chispa donde podemos encender nuestra luz y con ella prender el soplete que romperá esa reja mental, física y espiritual en la que nos tienen metidos. Analizar cada fenómeno tanto en el podcast, como en los cortos, reels y programas de entrevistas tiene como fin encontrar esa chispa. Por eso es que el algoritmo no me quiere, el arconte de la red no me puede bloquear porque tiene un disfraz de niñera sonriente que dice que nos censura por nuestro bien, teniendo nosotros hasta canas entre los pantalones. Pero yo termino hablando de cosas muchísimo más bonitas que ella y termina sonriendo hipócritamente, pero no me va a celebrar ni a poner una estrellita de papel porque sabe que esas cosas más bonitas nos revelan que somos adultos con criterio que no nos vamos a dejar más de ella ni le vamos a obedecer, no somos niños y los invito a ustedes a que tampoco se dejen convencer de eso. El creerse eso de la niñez es arrebatarnos el poder por comodidad, es infravalorar nuestro criterio y asustarnos con lo que sea con tal de no salir de su seno, como en la canción “mother” de Pink Floyd.
| Así nos trata el algoritmo, o más bien los que están detrás. |
Ese es el objetivo que persigo con “Seriamente geek” terminar usando toda esa energía de primado negativo de la cultura popular y transmutarla en luz cósmica, esa que termina revelando el camino que cada uno puede (y debe) seguir para ser uno más de la solución verdadera, no la que proponen los 4 paradigmas reinantes que al fin y al cabo no son solución, sino la solución a la pregunta primordial tanto de nuestra vida, como de todas las anteriores que hemos transitado.
No hay comentarios:
Publicar un comentario