Hola, aquí de nuevo combatiendo el primado negativo, esta vez con Idiocracy.
No tiene nada de raro ni de malo que esta película no este entre las favoritas de nadie, es una comedia de Hollywood muy regular, pero se ha convertido en una cruda radiografía, en un presente donde hay gente que se ofende por criticar la mediocridad y la defiende como «libertad de expresión» Si les pareció lo suficientemente provocador esta corta introducción entonces dispónganse a leer más de lo habitual en un post de internet (como paradójicamente es normal aquí).
La introducción que supera la ficción
Por un lado, un mensaje a los que pregonan eso de no tener hijos en internet, creo que sus contactos ya se enteraron hace rato y dudo por segmentación algorítmica que la gente más pobre, la que tiene de a 10 hijos, vaya a ver sus diátribas y memes en redes sociales, sé de primera mano casos de personas sin propósito alguno en su vida, lo encontraron cuando les «tocó» ser padres, muchas veces un hijo llega para enfocar la vida de las personas, darle un rumbo y que dejen de quejarse, deprimirse o fastidiar, se transforman y hasta sonríen cuando uno les pregunta como están, llega un sentido de existencia muy noble y renovador.
Por otro lado, muchas familias pobres tienen muchos hijos como estrategia de supervivencia, no es únicamente porque no se cuiden, entre más hijos tengan más cobertura del sisbén, más subsidio y tan pronto el hijo tenga la capacidad, podrá trabajar y llevar alimento a la casa, si pasa a la universidad pública logrará lo que sus padres no pueden ni soñar por estar también ocupados trabajando. El tener hijos para muchas familias es la única opción de salir adelante, o que sus hijos lo hagan ya que ellos no pudieron. Por otra parte si una persona preparada económica e intelectualmente tiene un hijo, esta generando una vacuna social en potencia, va a ser una persona que haga parte de la solución, retrasara el declive malthusiano al que se refiere la película y que tanto le complace a la clase dirigente, por lo menos de este país, sus consentidos hijos no tendrán peligro porque las personas preparadas y capacitadas no piensan perpetuar sus genes, en cambio ellos no solo buscan un heredero, también quieren perpetuar su poder como una dinastía y saben que la educación es fundamental.
| Tal vez el mundo no le conviene tu descendencia. |
A la larga si eres de esas personas que no tienes hijos es tu decisión, pero no te creas la gran cosas por eso, no eres superior al papa por humanizar tu perro o tu gato, si te crees muy superior moralmente por no salir de tu zona de confort entonces ¿sabes que? tienes razón, porque Darwin y la humanidad ya te han premiado con que tus genes no se perpetúen, recuerda que no es suficiente con ser inteligente, también hay que ser un buen ser humano, o como dijo el gran Francisco de Quevedo hace siglos:
"Las universidades titulan, pero no desasnan".
La red, ese océano de basura
La película va de un futuro en 500 años lleno de gente idiota, un militar muy promedio y aburrido es fichado para probar cápsulas de criogenia, precisamente porque es un tipo tan regular, anónimo y promedio que no se pierde nada. Cuando despierta encuentra un futuro caótico donde solo se ha preservado lo peor de la humanidad (aunque para consuelo de nosotros los latinoamericanos, solo muestran a Estados Unidos) y tiene forzosamente que hacer algo para solucionar semejante lodazal social.
Existe una teoría muy maltusiana llamada «la teoría de Olduvai» en honor a la región donde se encontraron los primeros instrumentos de piedra y hueso de la humanidad en África, que prevee que la humanidad volverá a la edad de piedra en mil años algo para mi punto de vista muy pesimista a pesar de lo actual de la película, es verdad que existe una creciente estupidización de la masa, al fin y al cabo por algo se le llama así, pero el temor que se tiene por la decadencia no es por falta de acceso a la información, ese era el problema siglos atrás y eso tenía subyugado al pueblo... Saben que, ahora que lo pienso si sigue siendo el problema así no parezca porque la cantidad monumental de información que circula por la red es inútil y la que de verdad interesa tiene un alto valor, no se comparte o sencillamente se oculta según el nivel, eso puede verse en el costo de descargar un artículo científico o una investigación, lo que cuesta utilizar un proceso o hacer un invento patentado y ni se diga de la información clasificada, ya que la inmensa información que si es gratis es de cosas al nivel de chismes de farándula, información de marcas, entretenimiento global y cosas por el estilo.
Por supuesto que la verdadera información útil esta en alguna parte de la red y la liberación de la información útil dentro suyo ha cobrado muchas vidas y libertades, solo les doy 5 ejemplos de grandes hombres con su respectivo enlace para que vean que esto no tiene nada de fantasioso y son de las que demuestran que las conspiraciones son reales y que son peligrosas:
En ese orden de ideas no es que estemos muy diferente a la edad media, así que la teoría de Olduvai o la Maltusiana podrían solucionarse no a través de la eugenesia o el control de población, tal vez la cosa va más de los entes de poder que siempre han estado ahí, si no pregunten cuanto le cuesta la corona británica a los británicos y que riquezas tienen, o el vaticano cuantas veces podría patrocinar desarrollo tecnológico para acabar el hambre o la contaminación, estamos hablando de entidades de mucho mas de mil años de existencia.
La esperanza existe en algo que yo llamo el fenómeno Matilda, esa chispa espiritual tan fuerte de bondad e inteligencia que aparece en un o que otro niño, no importa en que hogar crezca, es como si fuera enviado para dar la pelea, de vez en cuando me topo con estudiantes que tienen esa chispa, son los que siempre podrán contar conmigo dentro y fuera de la universidad y siempre que haya una biblioteca, habrá alguno de esos hijos de gente pobre o tonta que salvará a la humanidad, de hecho por más profética que pueda resultar Idiocracy, simplemente es una representación de la sociedad desde el inicio, solo un puñado de personas desde siempre han salvado a la humanidad y no son precisamente los dueños del poder, que saben lo que nos conviene y por eso no lo revelan por su propia conveniencia, es más bien gente repartida aquí y allá que no tiene ego y si tiene un amor profundo nos solo por la verdad sino por esta perdida humanidad, gente como Víctor Fleming por ejemplo.
Progresamos ¿hacia donde?
La era industrial es solo una de muchas etapas históricas que ha tenido la humanidad y la misma humanidad es una muy pequeña etapa de la historia natural del planeta Tierra, por eso cuando sale algún listillo como Elon Musk a advertirnos de los riesgos de la inteligencia artificial, me gustaría que le hablaran del evento carrington a ver que tan poderosa se siente Siri o Skynet cuando el Sol estornude un poco más fuerte.
Una de las más interesantes reflexiones de esta burda comedia es la dependencia que tenemos de la tecnología, somos ya unos minusválidos que no podemos ya hacer nada sin el teléfono móvil y las empresas para deshacerse de su responsabilidad y hacerle el quite a los reclamos del cliente, nos imponen aplicaciones y páginas llenas de formularios, encuestas y contraseñas para «facilitarnos la vida» en un segundo anillo de irresponsabilidad nos ponen unos conmutadores y grabaciones telefónicas, llenas de eternos minutos de espera en la línea tan desesperantes que si por causalidad o por fortuna nos atiende un ser humano al otro lado de la línea, lo hace no para encontrar una solución, sino para «despachar» porque la orden del supervisor es ceñirse al libro o el operador sufrirá las consecuencias, una pesadilla purgatorial tanto para el cliente como para el teletrabajador.
Nadie, absolutamente nadie puede negar que algo entre mas sencillo y práctico es mejor, la diferencia entre salir a comprar a la tienda del barrio los ingredientes de un sándwich a pedirlo por una aplicación son infinitas.
Salir implica caminar, usar los músculos, ver otra cosa diferente a una pantalla, respirar aire fresco, tener contacto directo con personas, toparse con aquella vecina o vecino que nos pone nerviosos para ejercitar habilidad social, calcular precios, pensar de antemano que tipo de sándwich y que ingredientes vamos a usar, ya en casa usar utensilios de cocina, cortar, rebanar, untar, tal vez cocinar... Decenas de cosas tan sencillas como útiles.
Al otro lado, pedir un sándwich en una aplicación pasa de ser útil a generar una comodidad sumamente perjudicial, esa que solo nos pone obesos y torpes mentalmente, el descargar la aplicación implica que hay que entregar datos para que hagan con eso lo que se les antoje, hay micro cobros agregados que no solo son para la aplicación y el restaurante, sino para el banco, la plataforma web y en resumen empresas que solo por ser intermediarias se hacen millonarias, implica que esa comunicación viaje por antenas, satélites, servidores y nodos que diariamente consumen tanta energía, que es ofensivo, sobre todo en la manera como le endilgan la responsabilidad de ahorrar energía al anciano que solo quiere oír su viejo radio, implica un proceso de preparación que consume muchísimos recursos y una huella de carbono mucho más profunda que la del señor de la tienda, eso sin contar que tanta higiene haya en el proceso, la cantidad de bolsas, papel, plástico y sobre envoltorios nuevos por aquello de la bioseguridad, explotación laboral del mensajero y como cereza del pastel la mala disposición que hagamos del domicilio.
Extrapolemos este ejemplo al resto de hábitos que tenemos en nuestras vidas, ahora subamos la apuesta y asomémonos a ver cuanta energía consumen y cuanta huella de carbono dejan esas grandes empresas que nos aleccionan paternalmente a cuidar el medio ambiente y nos hacen sentir mal por cosas que ellos cometen millones de veces más. Demos un valor exponencial a esto y pasemos del tercer mundo en que vivimos al primer mundo, allá en países industrializados es una crisis más profunda porque el ciudadano esta habituado ya a este sinsentido, si pudieran ir en carrito al baño lo harían, por eso la película en ese sentido se nos hace doblemente dantesca y ridícula, tal vez en Estados unidos, su país de origen cause alguna ironía porque ahí podrían sentirse identificados, comiendo pollo frito hormonado mientras ven por televisión alguna transmisión eterna de algún deporte lleno de anuncios. Ahí siento como una fortuna las veces que le he comprado papa al mismo campesino y me ha enseñado unas cuantas cosas del tubérculo, haberla pelado yo mismo y haberla cocinado de diferentes formas, esos detalles hacen un ser humano funcional y autónomo, es preferible ese camino de libertad a esa insípida, pegajosa y decadente comodidad que solo nos vuelve tan patéticos como los personajes de Idiocracy.
| Si quieres una silla como esta, eres parte del problema. |
Si ya me están siguiendo, entonces ven que estamos progresando, pero hacia el lugar que las élites nos quieren, si ustedes no creen en eso de que unos pocos se tomaron poder de decidir el destino de la humanidad les invito a que vean esta bastante imparcial nota sobre el grupo Bildelberg y me dirán si por lo menos, no les genera suspicacias. A mi me parece de todo, menos una inocente cena de ricos y poderosos, no creo que se junten a echar chismes con semejantes invitados y con una agenda bastante clara. Entonces partiendo de ahí no será posible un cambio o una solución diferente a la maltusiana para este tipo de personas, pues cualquier otra alternativa implica la perdida de sus privilegios, inclusive en el peor de los escenarios ellos tendrán todo asegurado para no perder su posición.
¿Qué nos queda?
Al haber mencionado el efecto Matilda doy parte del camino, así como Víctor Fleming, Martin Lutero o Giordano Bruno, hay gente que a lo largo de la historia ha salvado a la humanidad de la idiocracia, aunque no solamente esta la inteligencia, a pesar de que la gran mayoría sea rebaño, en su mansedad y muy por dentro son buenas personas (como el presidente Camacho), así que por lo menos por ese lado hay terreno fértil, pero en el sembrar solo es posible a través un viaje individual que involucra necesariamente una introspección espiritual ¿Cuál es mi propósito en esta vida?.
| Terry Crews hace brillar lo que sea. |
El planeta estará bien, la naturaleza también, la vida es una fuerza tan poderosa que ha aguantado cosas muchísimo peores que nosotros los humanos, la humanidad así como apareció, también desaparecerá, no en mil años por lo menos, las culturas avanzadas como la nuestra aparecen y desaparecen a lo largo de la historia, tan avanzadas que nos quiebran la cabeza como el antiguo Egipto o Gobekli Tepe, pero lo que si permanece para nosotros es esa eterna tarea de solucionar lo fundamental, o sea nuestros verdaderos problemas personales. Lo dijo Sócrates:
"La juventud de hoy ama el lujo. Es mal educada, desprecia la autoridad, no respeta a sus mayores, y chismea mientras debería trabajar. Los jóvenes ya no se ponen de pie cuando los mayores entran al cuarto. Contradicen a sus padres, fanfarronean en la sociedad, devoran en la mesa los postres, cruzan las piernas y tiranizan a sus maestros".
¿Cuál tecnología de avanzada ha solucionado los problemas cotidianos del hombre? como ya saben la respuesta, entonces también pueden responder a esto: ¿Qué están esperando para hacer su propio sándwich con puré de papas?
Tal vez sea la oportunidad no solo de solucionar lo fundamental (pues en el proceso de cocinar podemos pensar sosegadamente sobre nuestro propósito en la vida) sino también de darle una pequeña luz guía a los demás para que sigan ese camino, compartir momentos de verdad y aunque parezcan cosas pequeñas apuntan al lado correcto, al de ser los dueños de nuestra propia vida.
Hasta la próxima con otra obra polémica y por favor, piénsenlo dos veces antes de defender la cultura pop actual y sus seguidores, esa grasosa hamburguesa no es libertad de expresión, solo un producto para ser consumido sin masticar.
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